Besos en la biblioteca

Este año hemos tenido el 14 de febrero más romántico de toda nuestra historia. Para nosotros, que lo único que nos gusta de dicha fecha es la versión de la matanza de San Valentín de Con faldas y a lo loco, realizar cualquier cosa especial ese día no tiene ningún sentido. Pero este año hemos decidido no ser tan rigurosos y darnos un homenaje, aunque no por amorosos, sino por prácticos.

biblioteca - mall plaza- Los Ángeles

Una biblioteca, a la que ya le habíamos echado el ojo, celebraba el día del amor con un 2×1. Así que allí fuimos, enamorados y dispuestos a demostrarlo, si era necesario, besándonos en el mesón de préstamo. La amable bibliotecaria nos aplicó la reducción sin requerirnos pruebas físicas, lo que hay que reconocer que nos decepcionó un poco. Para animarnos, decidimos estrenar al tiro nuestros carnés y elegir nuestros dos primeros libros. Ambos tortolitos optamos por novela negra chilena, pero de diferentes escritores, para después contrastar impresiones y discutir sobre qué detective es mejor, si Heredia o Cayetano Brulé

detectives privados chilenos

Ramón Díaz Eterovic versus Roberto Ampuero

La biblioteca de la que hablamos es la Biblioteca Viva, un proyecto genial y muy apropiado en este país y, en especial, en esta ciudad de provincias, donde el entretenimiento favorito es ir al centro comercial. Puesto que casi nadie acudía a las bibliotecas tradicionales, decidieron cambiar el concepto y sin ningún prejucio acercarse a las nuevas plazas públicas. A parte de tener una colección más que aceptable, organizan muchas actividades culturales para todas las edades y consiguen robarles clientes durante un ratito a tiendas y restaurantes. ¡Viva!

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