El refugio

Refugio Tinquilco - parque nacional huerquehue

Desayuno al sol en el Refugio Tinquilco

El Refugio Tinquilco fue exactamente eso, nuestro refugio de Semana Santa. Fuimos con ganas de desconectar de la rutina, de disfrutar unos días en plena naturaleza y de conocer el Parque Nacional Huerquehue, del que tantas maravillas habíamos leído, pero no esperábamos que estas vacaciones se convirtiesen en una experiencia enriquecedora que nos obligase a reflexionar sobre otras formas de vivir y de viajar.

Tómese un momento para pensar en las cosas que más le gustaría hacer

Estamos en un período en el que pensamos bastante, en todo y en nada, pero que disponemos de tiempo y ganas de pensar. Será que nos hacemos mayores y nos empezamos a percatar de lo valioso que es el tiempo. Quizás por ello nos sentimos tan a gusto en este refugio, un lugar ideal para darse cuenta de qué es lo realmente importante en la vida. Su propietario, Patricio Lanfranco, un día se plantó. Colgó las responsabilidades de ser productor de noticias para la televisión nacional chilena y construyó este lugar, que es ante todo, su refugio. La mitad del año la pasa en él recibiendo a excursionistas que siempre reconocen andar algo perdidos. Patricio se cansó de dejar huella en el planeta y empezó a dejar huella en las personas que acoge. Lo hace él personalmente, con sus interesantes conversaciones en la cena, con su rica cocina, con su manera de vivir, y deja huella también, en silencio, la hermosa cabaña, con su sencillez y calidez, con su respeto por el entorno y con su homenaje a las pequeñeces y a la convivencia.

familia viajera - chile

Nos altres 4 viatgem… y dibujamos y reímos y soñamos y miramos al cielo

En el refugio coincidimos además con una familia viajera formada por Myriam, Pau, Ernest y Ferran. Su peculiaridad no es la de ser una familia bienavenida que realiza un viaje de seis meses desde la Patagonia hasta las Islas Galápagos, sino que Ernest y Ferran son dos renacuajos de cuatro y dos años. Para nosotros, acostumbrados a escuchar lamentos sobre las limitaciones que imponen los niños, fue realmente ilustrador ver cómo esta pareja ha convertido esas obvias limitaciones en su principal ventaja. De este modo, van viajando sin prisa, pasando una temporada larga en cada destino, impregnándose despacio del ambiente, conociendo a las personas y dejándose llevar por el ritmo de los dos niños y sus cortas piernas .

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