Membrillo de colegial

membrillo

Además de un olor delicioso, los membrillo tienen muchos secretos

Nunca habíamos apreciado tanto los primeros fríos del otoño, como ahora que vienen acompañados de membrillos, castañas, nueces y caquis, cogidos directamente del árbol.

El membrillo es un fruto infravalorado. En España, nos resultaba tan amargo que decidimos cocerlo agregándole kilos de azúcar e inventamos la empalagosa carne de membrillo que extrañamente se ha propagado por muchos países. En Chile también se consume el dichoso dulce, pero no es la forma más extendida. Aquí el membrillo se come crudo, después de machucarlo (es decir, golpearlo para quitarle el sabor astringente), con un poco de sal y, curiosamente, en compañía.

Los chilenos asocian el membrillo a la infancia, pues es una fruta que los niños solían llevar al colegio o comprarla en la plaza al caballero del carrito (que además les daba un tarrito con sal). Se los merendaban sentados en corro, echando un poquito de sal, dando un mordisco y pasando al compañero. Los membrillo y el colegio es un recuerdo bastante extendido, de hecho, cuando alguien ha recibido una paliza, se dice que “parece membrillo de colegial”.

Anuncios