Vecinos mañosos

Tenemos una vecina encantadora que se desvive por nuestro bienestar. Dice que le dan pena estos chiquillos españoles que están acá solos, tan lejos de su casa. Nosotros nos aprovechamos de esta amabilidad y siempre llamamos a su puerta cuando nos hace falta algún dato: el teléfono de un gasfíter para que nos arregle el cálefon, un vulcanizador cercano o los mejores puestos de la feria.

El otro día le llevamos un cesto de nueces para agradecerle sus desvelos y le dijimos que ella también podía acudir a nosotros cuando lo necesitase, pues datos no tenemos, pero sí somos muy mañosos.

Ella, con el ceño fruncido, respondió que ya se lo imaginaba.

Al día siguiente, vino a visitarnos con una sopa de verduras recién hecha y muy seria nos dijo:

Cómansela toda y dejen de ser mañosos, que ya van teniendo una edad

Queremos mucho a nuestra vecina, pero definitivamente no la entendemos.

gata y brócoli

Querida vecina: en esta casa no es mañosa (a la chilena) ni la gata.

Anuncios