Santiago en bici

Santiago es una ciudad estupenda para la bicicleta, no tanto por la cantidad y calidad de las ciclovías, sino por su orografía plana. Lamentablemente su urbanismo fue diseñado en función del auto, ninguneando a peatones, ciclistas y usuarios de transporte público y, aunque en los últimos meses se han aumentado y mejorado los carriles bici y varias comunas han implantado un único sistema de bicicletas de arriendo, todavía queda mucho trabajo para conseguir integrarnos en sus calles.

Vanessa es la muestra perfecta de nuestro gusto por la bici, todos los días, sea invierno o verano, va a la pega pedaleando. Yo no uso la bici para ir al trabajo porque tendría que enfrentarme a la única cuesta de la ciudad, pero sí me acompaña en la vida cotidiana y, por supuesto, cuando damos un bicipaseo patrimonial. En una de las entradas iniciales del blog contamos cómo ese primer recorrido en bici nos sirvió para tomar el pulso ciclista a la ciudad, antes incluso de tener bicis propias.

Desde entonces hemos participado en muchos de estos ingeniosos, entretenidos y muy bien organizados bicipaseos, y hemos ido descubriendo diferentes lugares e historias de Santiago. Nos encanta conocer los hechos que se han ido sucediendo y conformando así la ciudad. Y más aún si es pedaleando por unas calles sin autos (los carabineros cortan las calles por donde pasamos), escuchando música vinculada al tema del paseo y acompañados por este gran grupo de amantes de la cleta

Uno de los paseos que más nos ha gustado es Santiago en escena, un recorrido por la historia de antiguas salas de cine y de teatro, destacando la importancia que tuvieron en su época y el cambio de uso que han tenido en los últimos años. En esa ocasión, pedaleamos por diferentes barrios al ritmo de la banda sonora de Cinema Paradiso.

Otro bicipaseo muy interesante fue Bueno, bonito y barato, en el que recorrimos algunos tradicionales barrios comerciales de la ciudad. Santiago está dividida por gremios: la calle de las telas, la de los zapatos, la de los mecánicos, la de las bicis, etc. A pesar de la globalización que diluye toda identidad local, comprobamos cómo esa economía a pequeña escala que tanto nos gusta consigue sobrevivir, a duras penas, pero sobrevivir. 

La semana pasada participamos en un bicinema: un nuevo tipo de paseo diseñado basándose en una película y que culmina con el visionado de la misma, en este caso La ciudad de los fotógrafos, documental de Sebastián Moreno. La lluvia no nos desanimó porque el tema era muy tentador y no nos decepcionó. Pudimos descubrir el Santiago convulso de los años ’80 en el que un grupo de fotógrafos trabajaba para documentar y denunciar los crímenes cometidos durante la dictadura. Emotivo bicipaseo que ayuda a no olvidar la triste historia reciente de Chile ahora que comienza el significativo mes de septiembre. 

Agradecemos a Bicipaseos Patrimoniales el gran trabajo que hacen por valorizar el patrimonio santiaguino y a Alejandro Scabini, Cristián Labarca y Yo quiero andar en bicicleta por compartir siempre sus fotos.

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